SOCIEDAD Aprobada Ley de Regularización Tributaria en Santa Cruz
Este jueves, el Concejo Municipal de Santa Cruz de la Sierra aprobó la Ley de Regularización Tributaria, una iniciativa que tiene como objetivo principal brindar soluciones a aquellos ciudadanos que, tras vender sus vehículos, continúan siendo considerados responsables de las deudas impositivas debido a la falta de actualización en los registros de titularidad.
La nueva ley se dirige a un problema recurrente que afecta a antiguos propietarios de vehículos. A pesar de haber transferido la propiedad, muchos de ellos siguen figurando como titulares en las bases de datos municipales, lo que los expone a responsabilidades fiscales por vehículos que ya no poseen. Esto puede resultar en situaciones complicadas, como el congelamiento de cuentas bancarias.
Las implicaciones de la ley y su aplicación
La presidenta del Concejo Municipal, Luisa Nayar, explicó que "cuando se vende un vehículo y el nuevo propietario no realiza el cambio de nombre, el antiguo propietario sigue siendo el responsable de los impuestos, lo que genera una carga injusta". La nueva normativa busca resolver esta situación, liberando a quienes ya no son dueños de los vehículos de cualquier obligación tributaria relacionada con ellos.
Nayar hizo un llamado a todos los afectados a acudir a la Alcaldía para iniciar el proceso de regularización según lo establecido en la nueva normativa. Sin embargo, es importante destacar que la ley aún debe ser promulgada por el Ejecutivo Municipal para que entre en vigencia.
La normativa fue aprobada de manera unánime, con ocho votos a favor de los miembros presentes en la sesión. Una vez que se promulgue, se implementarán los mecanismos necesarios para atender los casos de ciudadanos que enfrentan deudas por vehículos vendidos, garantizando que las responsabilidades impositivas recaigan en los propietarios actuales.
En resumen, esta ley busca prevenir que los antiguos propietarios sigan enfrentando consecuencias económicas por la falta de actualización en los registros vehiculares, asegurando que quienes deben asumir las obligaciones fiscales sean los nuevos dueños de los vehículos.
"Quienes deben hacerse cargo son las personas que han comprado estos vehículos".