DEPORTES Blooming enfrenta una crisis de resultados y necesita urgentemente volver a ganar
Blooming se encuentra en una situación complicada, ya que no ha podido conseguir una victoria desde el 12 de septiembre, cuando logró una contundente goleada de 6-1 ante ABB en el estadio Ramón Tahuichi Aguilera, correspondiente a la fecha 19 del torneo todos contra todos.
Desde esa fecha, el equipo ha tenido un desempeño deficiente, acumulando cinco derrotas y tres empates en sus últimos ocho encuentros, tanto en la Liga como en la Copa Bolivia. La racha negativa comenzó bajo la dirección del entrenador Erwin Sánchez, quien dirigió dos partidos posteriores a la victoria ante ABB.
Sánchez empató 1-1 ante Universitario de Vinto y luego sufrió una derrota por 3-1 en el clásico cruceño contra Oriente Petrolero el 20 de septiembre. Tras esa caída, se produjo un cambio de entrenador, asumiendo Cristian Paulucci con la esperanza de revertir la situación.
Sin embargo, la llegada de Paulucci no ha cambiado el rumbo, ya que ha perdido 3-0 ante Bolívar en La Paz, 1-0 contra Independiente en Santa Cruz y 3-2 frente a GV San José en Oruro, además de un empate 1-1 contra Bolívar que significó la eliminación de la Copa Bolivia.
La última oportunidad que tuvo Blooming para romper esta mala racha fue el pasado sábado, enfrentando a Independiente en su estadio, donde el partido finalizó en empate 0-0. Con este resultado, la academia alargó su serie de partidos sin victorias a ocho.
La mirada del equipo está ahora puesta en su próximo encuentro, que se llevará a cabo el sábado contra GV San José, en el estadio Jesús Bermúdez de Oruro, a partir de las 15:00. Este partido representa una prueba clave para el equipo, que busca recuperar la confianza y la efectividad ofensiva.
La presión sobre Paulucci y sus jugadores aumenta con cada partido sin ganar, ya que es esencial no solo revertir esta racha, sino también seguir en la lucha por los puestos de clasificación a torneos internacionales.
Por si fuera poco, la situación interna del club también es preocupante debido a una deuda de tres meses de salario y un premio correspondiente a la Copa Sudamericana con los jugadores, lo que puede estar afectando el ambiente dentro del plantel.